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13 de mayo de 2008
La noche del baile Alemán
El señor Coconut y su orquesta inauguran el Festival de Mayo
por: Diego González Bonffil/JALISCO
Con una apariencia fría, típica germana, el Señor Coconut presentó la noche de ayer su espectáculo de orquesta latina y música electrónica, conocido entre otras etiquetas como laptop merengue. Prácticamente inmóvil, vestido con un traje impecable, bien afianzado en su lugar al centro y un poco más arriba que su orquesta, Coconut parecía manipular a su antojo toda la situación con unos cuantos clicks en su laptop.
Cumbias, salsas y merengues sonaron cerca de dos horas en lo que fue la inauguración de “La alternativa”, del Festival de Mayo 2008 en Guadalajara, espacio que se refiere a los conciertos gratuitos en Plaza Liberación.
La frialdad de Uwe Schmidt –verdadero nombre de coconut-, a veces vencida por un baile seco y una breve sonrisa, contrastaba con la algarabía de su orquesta. Argenis Brito, el vocalista venezolano y frontman de la banda, no paraba de bailar y de intentar llegar al público, que cada vez se animaba más a dejarse llevar y bailar sin inhibiciones.
Plaza liberación se convirtió entonces más en una enorme fiesta al aire libre que en un concierto. Una fiesta donde lo más importante no era observar a la banda, sino disfrutar su música al máximo. Las parejas comenzaron a ganar espacio para bailar en la explanada, mientras arriba los solos de los metales daban la impresión de dejar sin aliento a los músicos, que sin embargo soplaban más fuerte y bailaban con más ritmo, a diferencia de Schimidt que durante su “solo de laptop” apenas movía las rodillas.
A pesar de compartir la nacionalidad, los músicos de Coconut mostraban una actitud completamente diferente a la del maestro, todo como parte del concepto del alemán calculador y poco emocional que maneja Schmidt. Los tres metales, las dos marimbas y el brasileño encargado de las percusiones pusieron el ejemplo con el baile e hicieron gala de su habilidad musical y su capacidad para la improvisación.
Las versiones tropicales de canciones como “Beat it” de Michael Jackson, “Tour de France” de los también alemanes Kraftwerk o “Smoke on the water” de Deep Purple, tuvieron el mejor recibimiento, pero el baile en general nunca cesó. Brito, en su rol de animador, pedía amor del público para mejorar la ejecución y el público respondía vitoreando y reanudando el baile con más energía.
La última parte del concierto le dio la oportunidad a cada miembro de la orquesta de recibir los reflectores al tocar cada uno un solo antes de retirarse. Brito seguía pidiendo energía para que cada solo fuera una obra de la inspiración del momento, estrategia que la gente comprendió y respondió a gritos.
Al final solo quedo el maestro, el Señor Coconut, para despedirse con un sincero pero seco gracias, en español pero con acento y entonación muy germanos.
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